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MEDITAR ES SITUARSE EN EL ETERNO PRESENTE...
MÁS QUE UNA TÉCNICA, ES UNA ACTITUD ANTE LA VIDA.

Durante el transcurso del Master en Técnicas de Meditación realizaremos multitud de prácticas de Meditación y cuando se haya integrado en ti la actitud meditativa, la capacidad de observación (silencio= descanso para la mente como el sueño lo es para el cuerpo) cultivarás el pensamiento positivo y la acción correcta (la única posible en cada situación vital), ya que podrás oír lo que la vida dice en cada momento lo que necesitas saber para ese instante. Pero no te vale para el siguiente momento, porque la vida no se repite, es siempre nueva.

La palabra meditación es utilizada para expresar gran cantidad de prácticas de diversas culturas y sobre todo manifiesta un estado de conciencia en la que la mente trasciende su normal actividad discursiva para adentrarse en el terreno de la grandeza y la pureza del Universo. Cada cultura ha desarrollado su particular forma de practicar este arte y en el Master estudiaremos cada una de las principales corrientes del arte de la Meditación.

A continuación exponemos alguna de ellas.


SISTEMAS DE MEDITACION


LA MEDITACIÓN EN EL YOGA KUNDALINI

El objeto del Yoga es la supraconsciencia. Además del Hatha Yoga físico, existe en la vía del Yoga, el Raja Yoga, destinado a conocer la mente, los procesos mentales, para así detener la actividad mental, y obtener el control sobre ella, no ella sobre ti. Pero sobre todas destacaremos el KUNDALINI Yoga con los sistemas más sofisticados de meditación en acción, en silencio y con la repetición de mantras y cantos.

El KUNDALINI Yoga define la meditación como una tecnología - una serie de sencillas técnicas que hace uso de lo que tenemos (mente, sentidos y cuerpo) para crear una comunicación entre tú y tu mente, y entre tu mente y tu cuerpo.
Meditación es tomarse el tiempo para estar contigo mismo. Meditación es un momento para establecer contacto con tu respiración, un momento para prestar atención a la fuerza vital presente en tu cuerpo, un momento para re-establecer tu propio ritmo, un momento para comunicarte con tu propio ser superior, un momento para estar enamorado de tu singular vida. Meditación es entre tú y TÚ.

Al igual que una ducha diaria limpia tu cuerpo, una meditación diaria despeja tu mente, para ayudarte a concentrar tu energía, evitar errores, permanecer saludable y volverte más amable y pacífico. Ayuda a despejar tu subconsciente, y a permanecer en el aquí y ahora.

Antes de probar una técnica meditativa, conviene entender dos componentes básicos de la meditación: el uso de los sonidos, y el uso de las respiración.

MANTRAS

Muchas meditaciones hacen uso de sonidos (mantras), algunas veces palabras que representan elevados conceptos (Amor, Verdad, Dios) y otras veces sencillos sonidos. El usar sonidos básicos con ritmo penetra la mente y re dirige el flujo de pensamientos, permitiendo así que algo nuevo dé su entrada, tal como por ejemplo pensamientos que rompan nuestros miedos y limitaciones normales y aprisionantes, ayudándonos a elevarnos. Estas palabras provienen de muchas tradiciones, y pueden ser en muchos lenguajes distintos. Por ejemplo, un sencillo mantra en castellano es: "Yo soy, Yo soy". En vez de usar palabras que te inventes (ya que quieres superar tus propios patrones y afirmaciones), lo que necesitamos son sonidos o palabras que proveen una experiencia del estado en el que quieras estar.



Incluso si las palabras y el lenguaje de un determinado mantra te es poco familiar, su uso no consiste no consiste en recitarlos a algo, o a algún dios que no conozcas. El entonar un mantra es un acto energético que produce cambios en tu cerebro, estimula el equilibrio hormonal, y establece una especial comunicación con tu propia mente, sobre verdad y claridad.
Uno de los mantras básicos del Kundalini Yoga es "Sat Nam". Sat significa verdad, y Nam significa identidad, así que el mantra significa "verdad es mi identidad". Entonar este mantra despierta el alma.

A mucha gente le gusta usar mantras en la vida diaria, repitiendo a menudo un mantra (en voz alta o mentalmente) de alguna meditación que estén practicando en ese momento. Las meditaciones causan una significativa alteración del uso de patrones cerebrales, química neurológica, equilibrio emocional, etc. Usar el mantra en otros momentos nos ayuda a reforzar los cambios que estás produciendo durante las meditaciones.

Hay tres formas de usar un mantra, o tres lenguajes de consciencia. Algunas meditaciones usan las tres:

         - Una voz normal y en voz alta es el lenguaje de los humanos, de las cosas del mundo.
         - Una fuerte susurro es el lenguaje de los amantes, del deseo de pertenecer.
         - Entonar en silencio o mentalmente es el lenguaje divino del infinito.

Hay dos cosas que pedes hacer para hacer más poderoso el uso de un mantra, independientemente de si el mantra es silencioso, susurrado o en voz alta. Una es ver el mantra, como si se fuera escribiendo a medida que lo escribes, y el otro consiste en escuchar de forma activa - esto a menudo es lo mejor para los dos primeros lenguajes, en cambio el verlo escrito funciona para todas las formas.



PRANAYAM (RESPIRACIÓN)

Muchas meditaciones también hacen uso de la respiración, a lo mejor sencillamente llevando tu atención al fluir de tu respirar, o usando conscientemente formas específicas de respirar, tal como puede ser la regulación de la duración del inhalar y exhalar, o partiendo la respiración en segmentos, o indirectamente a través del uso de un mantra. Dado que la respiración está relacionada con tu estado emocional y tu nivel de energía, alternando la profundidad, ritmo y forma de respiración puede mejorarlos.
Asegúrate de seguir cuidadosamente las instrucciones de respiración de una meditación, y pregúntalo a algún instructor si tienes alguna duda. Empieza con tiempos cortos y gradualmente increméntalos a medida que te acostumbres a los cambios que produce. Si te sientes mareado, para y asegúrate de que estás usando la técnica apropiada. Las meditaciones de respiración crean mucho cambio y es importante el sentirse a gusto y en equilibrio con estos cambios.



Asegúrate también de que realizas un ciclo respiratorio completo (puedes examinar la sección de pranayam para encontrar una descripción completa de la respiración larga y profunda). Alrededor de un 30% de las personas no respiran de forman correcta, pero es algo fácil de cambiar, y tendrá un profundo impacto en tu metabolismo, vitalidad y estados emocionales. A menos de que la meditación se especifique de otra manera, la respiración siempre es a través de la nariz.

Cuando empiezas a meditar, la mayoría de la gente se ven irritados por la "charlatanería" que la mente crea cuando intentamos permanecer en quietud. El usar un mantra como "Sat Nam", donde piensas la palabra "Sat" al inhalar y "Nam" al exhalar, puede proveer la mente de un punto de concentración. Si ves que tu mente empieza a distraerse, simplemente lleva tu atención de vuelta al mantra y a tu respiración. Con este simple proceso es como entrenamos nuestras mentes y despejamos nuestro subconsciente.

Deja que los pensamiento vengan y se vayan, como si fuera el ruido de fondo de gente hablando alrededor tuyo en una fiesta. Simplemente deja ir los pensamientos, permaneciendo atento al flujo y las sensaciones de tu respiración. Continua durante 6-8 minutos más. Para finalizar, inspira profundamente, exhala, y de nuevo inhala profundamente mientras estiras tus brazos hacia el techo. Exhala y relájate.

Es una oportunidad para crear una quietud dentro de ti mismo donde no reaccionas al incesante flujo de tu mente. Rápida y confortablemente puedes procesar todo tipo de sentimientos y pensamientos, y rejuvenecer y relajarte para así manejar mejor el estrés y establecer un mejor contacto con aquellos alrededor tuyo.

Cada meditación es distinta - abarcan distintos aspectos de la mente y el cuerpo, así que el tiempo varía dependiendo de la técnica, partiendo desde 3 minutos hasta dos horas y media. Las duraciones más comunmente usadas son 11 minutos, 15 minutos, 22 minutos, 31 minutos, 62 minutos, una hora y media, dos horas y media.

Empieza con el tiempo que sea confortable para ti Incluso 5 minutos te proporcionará resultados beneficiosos. El primer beneficio es simplemente la oportunidad de detener tu rutina automática, los patrones inconscientes de comportamiento que te guían por la vida sin ni siquiera darte cuenta de que estás vivo.

LA MEDITACIÓN EN ELTAOISMO.

El termino meditación procede del latín y significa "pensar sobre", o "contemplación pensativa", para el sistema taoísta, difiere ligeramente, con en el termino meditación conocido en occidente.



El maestro Chuang Tse llamaba ayuno mental a la meditación, a la que sencillamente los chinos llaman sentarse quieto sin hacer nada, al igual que el ayuno físico purifica las esencias del cuerpo, así el ayuno mental o meditación purifica la mente y restablece los poderes originales del espíritu, eliminando todos los pensamientos que distraen y todas las emociones que perturban la mente.

Así el maestro Tien llama a la meditación limpiar el polvo del espejo de la mente, para que vuelva a reflejar como el primer día.
Tanto en el ayuno físico como en el mental, los procesos de limpieza y purificación son automáticos, pero la condición necesaria para activar este proceso de rejuvenecimiento es vaciar el cuerpo y la mente durante un numero determinado de minutos al día.
Sentarse en silencio, en una habitación limpia y tranquila, con la espalda bien derecha, detener toda actividad mental, conservar la energía espiritual y fijar el pensamiento.

Los ojos ligeramente cerrados, pero permitiendo que entre algo de luz, para atraer la energía del Yang (con los ojos cerrados que seria la energía del Yin). Con la mirada hacia la nariz, los ojos miran la nariz, la nariz mira el Corazón, el Corazón mira el Dantien.

Sin prestar atención a los ruidos exteriores, concentrar el espíritu en el interior. Poned la punta de la lengua en la base de los dientes superiores, empujando sobre el paladar, para unir los canales de control y función.

Colocar las manos en la posición taoísta (ver figura manos de hombre) la punta del pulgar derecho debe presionar la palma izquierda, y el pulgar izquierdo la palma del derecho, la mano derecha coge el pulgar izquierdo, y la mano izquierda, coge la mano derecha, para unir los canales del Yin y el Yang, las manos forman el símbolo del Yin y el Yang. Esta posición de las manos es para el hombre, para la mujer la mano izquierda, coge el pulgar derecho, y la mano derecha coge a la izquierda. Ya que los canales Yin y Yang en el hombre son contrarios al de la mujer.

A partir de aquí, respirar con el dantien muy lentamente, y sentir la respiración, pero no como un sentido, sino como un sentimiento.

Mantenerse en este estado al menos 20 minutos, aunque el maestro aconseja al menos 2 horas.

El hombre es Yang, y la mujer es Yin.
La mano izquierda del hombre es Yang y la mano derecha de la mujer es Yang.
El Yang envuelve al Yin.
El Yang esta en el exterior y el Yin en el interior.
Por eso la mano izquierda del hombre, envuelve la mano derecha, y a la inversa en la mujer.

Ma Tan-yang y Sun Pu-erh preguntaron sobre la meditación. Wang Chung-yang dijo:

En la meditación todos los pensamientos deben cesar. Cuando el ego está muerto, el espíritu emerge. Cuando te sientes, hazlo sobre un cojín. Suéltate la ropa. A la hora del tzu 11.00 p.m.- 01.00 a.m, cruza las piernas con suavidad y siéntate de cara al este. Junta las manos y ponlas delante del cuerpo. La espalda debe estar recta. Aprieta los dientes y traga saliva. Coloca la lengua sobre el paladar. Debes escuchar en alerta, pero sin estar unido a los sonidos. Deja que caigan los párpados, pero no cierres los ojos. Concéntrate en la luz que ves delante de ti y concéntrate en el Tantien inferior. En la meditación es muy importante dejar de pensar. Si surgen pensamientos, el espíritu no será puro y tus esfuerzos por cultivarte no te llevarán a nada. Además, deberías apartarte de todo sentimiento. En cuanto surgen los sentimientos, el corazón no está tranquilo y el logro del Tao es imposible.

"Siéntate en un cojín y podrás estar sentado mucho tiempo sin sentirte fatigado", siguió diciendo Wang Chung-yang.
"Suelta la ropa para que el movimiento de la energía interna no se vea limitado. La hora del tzu es cuando aparece el primer rayo del yang. Debes ponerte de cara al este porque el aliento de la vida fluye desde el este a la hora del primer yang. Reúne las manos en el símbolo del tai-chi, porque simboliza la vaciedad de la forma. Siéntate con la espalda recta, porque sólo con una columna vertical puede ascender la energía hasta la cabeza. Cierra la boca y pon la lengua sobre el paladar para que la energía interna no pueda disiparse. El oído está relacionado con la energía generativa. Si que- das conectado al sonido, disiparás esa energía. No cierres los ojos, pues dejan que la luz que entra brille en tu espíritu. Si cierras los ojos, el espíritu se verá oscurecido. Si los abres demasiado, el espíritu escapará. Por tanto, debes bajar los párpados, pero sin cerrarlos. Concéntrate en el tantien como si reflejara la luz de tus ojos en él, pues aquí está el misterio de todas las cosas. Reduce el habla, pues así se conserva una energía vital. Da descanso a tus oídos, pues así se conserva la energía generadora. Disuelve los pensamientos para conservar la energía espiritual. Cuando todas estas energías ya no se disipen, alcanzarás la inmortalidad."
Ma Tan-yang y Sun Pu-erh dieron las gracias a Wang Chung-yang por sus instrucciones.

Éste añadió: Permanecer en el camino del Tao requiere disciplina. Hay que tomarse este conocimiento en serio y practicarlo en todo momento. De otra manera, aunque sepáis lo que hay que hacer, nada obtendréis.

Lo que diferencia a las escuelas internas de las externas, es que el objetivo final de las primeras es el desarrollo espiritual: cultivar el Jin ( la esencia) convertirla en Chi (energía) cultivar el Chi y convertirlo en Shen (espíritu) para que retorne al cosmos. Este proceso se le conoce como Fan Jing Bu Nao, y al estado supremo, o de iluminación, Wu.
A través del Chi Kung estátic, Zhan Zhuang, realizamos el primer paso: transformar Jin en Chi; y por la postura de sentarse en silencio a meditar, Jing Zuo, se convierte Chi en Shen. Según las escuelas de meditación taoísta, el Shen (espíritu) entra en el cuerpo con la primera inhalación del ser humano y vuelve a salir, al morir. El Shen microcósmico comprende la mente y la conciencia espiritual que permanece enterrada por la primera. Solo por medio de la meditación es posible que aflore.

LA MEDITACION EN EL BUDISMO

Hay principalmente dos tipos: Samatha ( concentramos la mente en un objeto, por ejemplo la respiración) y Vipassana (abres la mente a todo y observas con el fin de entender las cosas como son).



Qué cosa es exactamente vipassana?

Casi cualquier libro que verse sobre la meditación budista original nos dirá que el Buda enseñó dos tipos de meditación: samatha y vipassana. Se dice que samatha, significando "tranquilidad", es un método que promueve estados de absorción mental intensa llamados jhana. Por otra parte, se dice que vipassana -- cuyo significado literal es "visión clara", pero es más a menudo traducido como meditación introspectiva - es un método que utiliza un poco de tranquilidad con el objeto de promover la atención plena - momento-a-momento - de la impermanencia de los eventos tal como son experimentados directamente en el presente. Esta atención plena crea un sentido de desapasionamiento hacia todos los eventos, conduciendo la mente así hacia la liberación con respecto al sufrimiento. Estos dos métodos -- se nos ha dicho -- están separados y, de los dos, vipassana es la contribución distintivamente budista a la ciencia meditativa. Otros sistemas de práctica que preceden al Buda también enseñaron samatha, pero el Buda fue el primero en descubrir y enseñar vipassana. No obstante que algunos meditadores budistas practican samatha antes de abocarse a practicar vipassana, la práctica de samatha no es realmente necesaria para la búsqueda del despertar (o iluminación). Como herramienta meditativa el método vipassana es suficiente para lograr el objetivo. Al menos esto es lo que se nos dice. Sin embargo, si usted consulta directamente los discursos del Canon Pali -- las fuentes más antiguas existentes referentes a nuestro conocimiento de las enseñanzas del Buda -- encontrará que no obstante que utilizan la palabra samatha para significar tranquilidad, y vipassana para significar visión clara, no confirman para nada la sabiduría recibida con respecto a estos dos términos. Solo raramente hacen uso de la palabra vipassana - en agudo contraste con su frecuente uso de la palabra jhana. Cuando muestran al Buda diciendo a sus discípulos que mediten, nunca hacen referencia al Buda diciendo "vayan y practiquen vipassana", sino que siempre se refieren a él diciendo "vayan y practiquen jhana." Por otra parte nunca igualan el término "vipassana" con alguna técnica de atención plena. En las pocas ocasiones en las que se menciona vipassana, casi siempre va a la par con samatha - no como dos métodos alternativos, sino como dos cualidades de la mente que el practicante puede "adquirir" o "poseer", y que deben ser desarrollados en forma conjunta.

Un símil, por ejemplo (S.XXXV.204), compara samatha y vipassana a un rápido par de mensajeros que entran en la ciudadela del cuerpo mediante el Noble Sendero Óctuple y en forma conjunta presentan su certero reporte -- la liberación o Nirvana -- a la conciencia, la cual actúa como el comandante de la ciudadela.

Otro pasaje (A.X.71) recomienda que aquella persona que desea poner fin a las impurezas mentales debe - aunado al perfeccionamiento de los principios del comportamiento moral y el cultivo de la reclusión - estar comprometido a practicar samatha y poseer vipassana. Esta aseveración no es sobresaliente por sí misma, pero el mismo discurso da también el mismo consejo a quien desee dominar las jhanas: Comprometerse a la práctica de samatha y poseer vipassana.

Esto sugiere, desde el punto de vista de aquellos que compilaron los discursos del Canon Pali, que samatha, jhana y vipassana eran todos parte de una sola vía. Samatha y vipassana eran usados en conjunto para dominar jhana y entonces - basándose en jhana - eran desarrollados aún más allá con el objeto de poner fin a las impurezas mentales, dando lugar a la liberación con respecto al sufrimiento. Este pasaje encuentra apoyo adicional en otros discursos.

Existe un pasaje, por ejemplo, en el que se describen tres formas en las que samatha y vipassana pueden trabajar conjuntamente para conducir al conocimiento del despertar: Ya sea que samatha preceda a vipassana, vipassana preceda a samatha, o ambas son desarrolladas en tándem (A.IV.170). El texto sugiere la imagen de dos bueyes jalando un carruaje: Uno se encuentra enfrente del otro o ambos se encuentran lado a lado en la yunta.

Otro pasaje (A.IV.94) indica que si samatha precede a vipassana - o vipassana a samatha -- nuestra práctica se encuentra en un estado de desbalance y necesita ser rectificada. Un meditador que ha logrado cierto grado de samatha mas no de vipassana debe preguntar a otro meditador que ha logrado vipassana: "¿Cómo deben considerarse las formaciones (sankhara)? ¿Cómo deben ser investigadas? ¿Cómo deben ser vistas en forma introspectiva?" y entonces debe desarrollar vipassana de acuerdo con las instrucciones de esa persona. Los verbos en estas preguntas - "considerarse", "investigadas", "vistas" - indican que el proceso de desarrollo de vipassana es más que una simple técnica de [meditación de] atención plena. De hecho, como veremos más adelante, estos verbos se aplican por otra parte al proceso de indagación hábil llamado "atención apropiada" yoniso manasikara.

El tipo opuesto de meditador - aquel que posee cierto grado de vipassana mas no samatha - debe preguntar a aquel que ha logrado samatha: "¿Cómo debe estabilizarse la mente? ¿Cómo debe pacificarse la mente? ¿Cómo debe unificarse la mente? ¿Cómo debe concentrarse la mente?, y entonces debe seguir las instrucciones de esa persona con el objeto de desarrollar samatha.

Los verbos utilizados aquí dan la impresión de que "samatha" en este contexto significa jhana, ya que corresponden a la fórmula verbal "La mente se torna estable, se pacifica, se torna unificada y concentrada" utilizada frecuentemente en los discursos del Canon Pali para describir el logro de jhana. Esta impresión se encuentra reforzada cuando notamos que en cada caso en el que los discursos son explícitos acerca de los niveles de concentración necesarios para la que la introspección sea liberadora, esos niveles son precisamente las jhanas.

Una vez que el meditador posee samatha y vipassana, debe "hacer un esfuerzo por establecer esas cualidades hábiles en mayor grado con el objeto de poner fin a las corrupciones mentales (pasión sensorial, estados del ser, nociones e ignorancia). Esto corresponde a la vía en la que se desarrollan samatha y vipassana en tándem.De manera que la vía apropiada es aquella en la que vipassana y samatha se balancean, cada una apoyando o actuando como contrapeso de la otra. Vipassana ayuda a mantener la tranquilidad libre de tornarse estancada o sosa. Samatha ayuda a prevenir las manifestaciones de la aversión -- tales como nausea, vértigo, desorientación, e inclusive el oscurecimiento mental total -- el cual puede ocurrir cuando la mente se encuentra atrapada sin su consentimiento en el momento presente. A partir de esta descripción es obvio que samatha y vipassana no son vías de práctica separadas, sino que por el contrario, son modos complementarios de relacionarse con la experiencia presente: Samatha provee un estado de bienestar en el presente; vipassana una visión clara de los eventos en la forma en que realmente ocurren, en sí mismos. Es también obvio el por qué las dos cualidades necesitan funcionar juntas para dominar las jhanas.

Tal como lo indican las instrucciones clásicas sobre la meditación en la respiración (M.118), su dominio requiere de tres cosas: Regocijar, concentrar, y liberar la mente. Regocijar significa encontrar un sentido de frescura y satisfacción en el presente. Concentrar significa mantener la mente enfocada en su objeto, mientras que liberar significa el ver claramente los factores burdos que componen las etapas inferiores de concentración y entonces liberar la mente respecto a ellas con el objeto de lograr un nivel superior. Las primeras dos actividades son funciones de samatha, mientras que la ultima es una función de vipassana. Las tres deben trabajar juntas con el objeto de conducir la mente hacia la concentración correcta en forma diestra. Si, por ejemplo, no hay concentración y regocijo, sin desasir, la mente en ninguna medida sería capaz de refinar su concentración. Los factores que tienen que abandonarse al elevar la mente de la etapa x a la etapa y pertenecen al conjunto de factores que, en primera instancia, condujeron a la mente hacia x (A. IX.34). Sin la habilidad de ver claramente los eventos en el presente no habría forma de liberar hábilmente a la mente respecto a los factores que precisamente la atan a un estado inferior de concentración y que actúan como perturbaciones para lograr uno superior. Si por otra parte, simplemente se da un desasir de estos factores, sin una apreciación de, o balance en la quietud remanente, la mente saldría de jhana totalmente. Por ende samatha y vipassana deben trabajar juntas con el objeto de llevar a la mente a la concentración correcta en forma consumada.

La pregunta surge: Si vipassana funciona para dominar jhana, y jhana no es exclusiva de los budistas, entonces ¿Qué tiene de budista vipassana? La respuesta es que vipassana no es exclusivamente budista per se. Lo que es distintivamente budista es (1) El grado en el que samatha y vipassana se desarrollan; (2) La forma en la que se desarrollan (es decir, la línea de indagación utilizada para fomentarlas); y (3) La forma en la que se combinan en el despliegue de herramientas meditativas que conducen a la mente al despertar total.

A nivel más básico, sin embargo, uno necesita una motivación poderosa para dominar, en primer lugar, estas habilidades. Debido a que la atención apropiada requiere del abandono de las dicotomías que son tan básicas en los patrones de pensamiento de toda la gente - "ser / no-ser" y "yo / mío" -- los meditadores necesitan razones poderosas para adoptarla. Esta es la razón por la cual el Sabbasava Sutta insiste que cualquiera que desarrolle la atención apropiada debe primero considerar en alto grado a los nobles (significando aquí al Buda y sus discípulos iluminados). En otras palabras, uno debe ver que aquellos que han seguido la vía son verdaderamente ejemplares.

Uno debe también ser bien versado en su enseñanza y disciplina. De acuerdo con M.117, "ser bien versado en su enseñanza" se inicia con tener convicción en sus enseñanzas acerca del kamma y el renacimiento, las cuales proveen de un contexto emocional e intelectual para adoptar las Cuatro Verdades Nobles como las categorías básicas de la experiencia. El ser bien versado en la disciplina de los nobles incluye, aparte de la observancia de los preceptos, el tener cierta habilidad en los siete enfoques mencionados anteriormente para abandonar las corrupciones mentales.

Sin esta base, los meditadores incorporan actitudes equivocadas y preguntas erróneas a la práctica del notar el surgimiento y cese en el momento presente. Por ejemplo, es posible que se encuentren buscando un "ser verdadero" y que terminen identificando -- consciente o inconscientemente -- con el vasto y abierto sentido de conciencia que alberga a todo cambio, del cual todo parece venir y a lo cual todo parece retornar. O es posible que añoren un sentido de conectividad con la interdependencia universal, convencidos de que - ya que todas las cosas cambian - cualquier deseo de permanencia es una negación de la vida y una condición neurótica.

Para la gente con estas preconcepciones, la simple experiencia de los eventos surgiendo y cesando en el presente no conducirá al quíntuple conocimiento de las cosas tal cual son. Resistirán el reconocer que las ideas que albergan son no más que la efusión de sus nociones, o que las experiencias de calma -- que tal pareciese verifican esas ideas -- son solo una corrupción en la modalidad de un estado del ser. Como resultado, no aplicarán las Cuatro Verdades Nobles a estas ideas y experiencias. Solo la persona que esté dispuesta a ver esas corrupciones como tales, y que esté convencida de la necesidad de trascenderlas, estará en la posición de aplicar los principios de atención apropiada a ellos y por ende será capaz de ir más allá de ellas.

De manera que, contestando a la pregunta con la que empezamos: Vipassana no es una técnica de meditación. Es una cualidad de la mente - la habilidad de ver los eventos claramente en el momento presente. No obstante que la atención plena ayuda a promover vipassana, no es suficiente para desarrollar vipassana al grado que provee la liberación total. Otras técnicas y enfoques son también necesarios. En particular, vipassana necesita equiparse con samatha - la habilidad de calmar la mente cómodamente en el presente - de manera que se domine la práctica de jhana. Sobre la base de este dominio, samatha y vipassana se aplican entonces a un programa de indagación hábil, llamado atención apropiada, dirigida a toda experiencia: Explorando los eventos no en términos de "yo / no-yo", o "ser / no-ser", sino en términos de las Cuatro Verdades Nobles. El meditador sigue este programa hasta que conduzca al quíntuple entendimiento de todos los eventos: En términos de su originacion, su cese, su atractivo, sus desventajas, y el escape con respecto a ellos. Solamente entonces la mente será capaz de saborear el despertar.

Este programa para desarrollar vipassana y samatha, en turno necesita del soporte de otras muchas actitudes, cualidades mentales, y técnicas de práctica. Por esta razón el Buda enseñó esto como parte de un programa aún más amplio, el cual incluye el respeto hacia los nobles, el dominio de los siete enfoques para el abandono de las corrupciones mentales, y cada uno de los ocho factores del Noble Sendero Óctuple. El tomar un enfoque reduccionista respecto a la práctica producirá solo resultados reducidos, ya que la meditación es una habilidad como la carpintería, requiriendo del dominio de muchas herramientas en respuesta a las muchas y diferentes necesidades. El limitarse a uno mismo adoptando solo una enfoque a la meditación es como tratar de construir una casa cuando nuestra motivación es incierta y nuestra caja de herramientas contiene no más que martillos.

LA MEDITACIÓN EN EL ZEN JAPONÉS

La experiencia de la iluminación en el Budismo Zen se le denomina Satori. Una de sus prácticas es el ZaZen (Meditación sobre el zafu, un cojín redondo), otra tendencia pone énfasis en llegar a la comprensión a través de la vida cotidiana y de los Kohans (que son modos de encarar la realidad y la irrealidad (pensar para ir más allá del pensar) Ejemplo de Koan. ¿Cuál es el sonido del batir de una sola mano?) La respuesta no proviene ni de la lógica ni de la inteligencia, sino de la intuición.



El término japonés Zen es una transliteración del término chino Ch'an, que a su vez es una abreviación de Ch'an-na. Este es una transliteración al chino del vocablo sánscrito dhyana. Dhyana podría ser traducido como "absorción" o "reabsorción". La práctica de la meditación Zen permite que el ser individual se conecte conscientemente con la Fuente Primigenia de su vida. Esta conexión tiene el poder de reducir o hacer desaparecer el miedo a la muerte y al cambio, o dicho de otra manera, reduce el apego a la forma individual y al concepto de yo. Como veremos más adelante, para el Budismo este apego es la causa de todo desequilibrio y enfermedad y, por lo tanto, de todo sufrimiento.

Tenemos que insistir en el hecho de que la meditación Zen no es sistema terapéutico, en el sentido habitual de este término. No es una gimnasia física ni mental y su función no es la de curar enfermedades específicas, ni físicas ni psicológicas. La principal función de la práctica de la meditación Zen es la de clarificar la naturaleza de nuestro ser, es decir, ayudarnos a despertar a lo que somos.
Cuando se producen cambios importantes en nuestra conciencia de ser, estos cambios de manifiestan inmediatamente en nuestra manera de ser cuerpo, de experimentar las emociones y de pensar y concebir la realidad.

Si hacemos un somero repaso de nuestro cerebro comprobaremos que el hemisferio izquierdo es la sede de las funciones verbales e intelectuales; asegura la vida del ego intelectual y social. El hemisferio derecho tiene a su cargo los aspectos emocionales y los no verbales. A través de éste, el cuerpo siente las leyes naturales. Es importante que nuestra conciencia no esté "falsificada" por la preeminencia de un solo lado del cerebro. Durante la Meditación Zen se produce, naturalmente, la integración funcional de ambos hemisferios facilitada por la postura corporal y la respiración justa. Aquello que es captado intuitivamente (hemisferio derecho) se vuelve consciente en el hemisferio izquierdo.

Este estado es la vuelta a la nuestra condición normal, no es ni un estado particular de la conciencia ni un estado místico extraño. Practicar la Meditación Zen es estar más allá de la ilusión y de la santidad. Este equilibrio en el que todo se da "al mismo tiempo" genera un estado de profundo bienestar interior y exterior. Sencillamente, nos sentimos bien, nos sentimos sanos.
El Budismo, el Zen, considera que no es posible considerar al ser humano solamente en su dimensión social o ética. La dimensión natural, es decir, aquella que se refiere al funcionamiento del cuerpo, al de las dimensiones intelectuales y a las propiamente afectivas, también deben ser tomadas en consideración. Debemos ver al ser humano como un todo integrador. Así, en el Zen se dice que cuando uno se sienta en zazen, el universo entero hace zazen. No hay dualidad, no hay diferencias, solo una perfecta armonía en la que verdaderamente todo está bien. Este es el estado natural de nuestro ser, un estado de salud total, un estado "sano". Así pues, el despertar (satori, nirvana) no es otra cosa que experimentar la condición más evidente y más normal de nuestro cuerpo y de nuestro cerebro. El individuo de hoy en día ha perdido el contacto con esta capacidad innata de sentirse bien y es necesario regularizar el modo de vida. La meditación Zen es una buena herramienta para conseguirlo, sólo hay que ponerse a ello.